La iniciativa fue impulsada por la congresista republicana María Elvira Salazar, de Florida.

El comité de Relaciones Exteriores de la Cámara Baja de Estados Unidos, responsable de la legislación de carácter internacional, dio este martes su respaldo a un proyecto de ley para impedir al Gobierno de EEUU normalizar las relaciones con Cuba “hasta que se restituya la democracia en la isla”.

El proyecto, impulsado por la congresista republicana María Elvira Salazar, de Florida, puede prohibir a EEUU retirar “al régimen cubano” de la lista de países patrocinadores del terrorismo mientras las autoridades de La Habana no se comprometan a celebrar “elecciones libres y justas”, entre otros requisitos.

La legislación también fue introducida en el Senado estadounidense por los legisladores republicanos Marco Rubio y Rick Scott.

Su aprobación en el comité de Exteriores de la Cámara Baja se realizó con apoyo bipartidista, informó la oficina de la congresista Salazar en un comunicado.

Además de exigir la celebración de elecciones transparentes, la ley pondría como requisito para la normalización de las relaciones que las autoridades cubanas liberen a todos los “presos políticos” y permita investigaciones carcelarias de organizaciones internacionales de derechos humanos.

El legislador republicano, Michael McCaul, enumeró algunos motivos por los que el país comunista sigue en la lista: “Además de albergar a terroristas de América Latina, Cuba está aliada con los adversarios de Estados Unidos, incluidos Rusia y China. El gobierno cubano sigue al unísono con estos actores malignos que buscan alterar el equilibrio de poder global y Cuba continúa apoyando a la brutal dictadura de Venezuela”.

A su turno, el demócrata Gregoty Meeks, dijo que “no ser una democracia no es criterio para permanecer en la Lista de Países Patrocinadores del Terrorismo. La designación de Estado Patrocinador del Terrorismo para Cuba nos impacta a todos, ya sea directa o indirectamente, se interpone en el camino del tipo de cambio que todos queremos que suceda en la isla y al mismo tiempo disminuye la esperanza de un día mejor. Las relaciones abiertas son un agente de cambio más poderoso que el aislamiento”.

El jueves pasado, el Gobierno del demócrata Joe Biden descartó retirar por ahora a Cuba de la lista de países patrocinadores del terrorismo en la que fue metida por la anterior Administración del presidente Donald Trump (2017-2021).

Así lo expresó el secretario de Estado del país, Antony Blinken, al ser preguntado durante una comparecencia ante el comité de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes estadounidense. “No planeamos sacarlos de la lista”, aseveró tras los cuestionamientos, precisamente, de la congresista Salazar.

La inclusión de Cuba en la lista en enero de 2021 fue una de las últimas decisiones que tomó el Gobierno de Trump antes de dejar el poder.

Estados Unidos justificó entonces la medida, que conlleva varias sanciones, aludiendo a la presencia en la isla de miembros de la guerrilla colombiana del ELN, que viajaron a La Habana para iniciar negociaciones de paz con el Ejecutivo de Colombia.

La isla salió de la lista en 2015, durante la etapa de acercamiento impulsada por el entonces presidente estadounidense Barack Obama (2009-2017) y frenada por Trump, que durante su mandato redobló las sanciones sobre La Habana y frenó el «deshielo».

La actual Administración de Biden hizo algunos gestos hacia la isla, como la eliminación del límite de remesas para Cuba, pero sigue lejos del acercamiento de Obama.